Como muchos sabréis, Luis Emilio Recabarren es el artífice del movimiento obrero chileno de inicios del siglo XX y el fundador del Partido Obrero Socialista y luego, en 1918, es uno de los fundadores del Partido Comunista de Chile.
Lo que puede que no sepáis es que, de acuerdo a la historia oficial, el gran Luis Emilio Recabarren se suicidó el día 19 de diciembre de 1924.
A su vez, Vitecindo Reusser Estay fue un aguerrido dirigente sindical del cobre, primero, y del carbón, después, y uno de los fundadores del hoy desaparecido Partido Democrático.
Vitecindo Reusser también es mi bisabuelo, y transmitió en sus últimos años de vida a sus hijas y nietos (y de estos a los bisnietos, como es mi caso) una cantidad formidable de hechos, las cuales repetía con frecuencia para que pudieran recordarlas, más que como clases de historia, como lecciones de vida.
El relato que atañe al título de esta nota, y que transmito a ustedes más de 45 años después de que fuera pronunciado, es el siguiente:
Luis Emilio Recabarren, tras una forzosa estadía en Argentina, había llegado a la convicción que lo que mejor representaba los intereses de la clase obrera y campesinado eran los postulados del Partido Comunista de la Unión Soviética y, por supuesto, el modelo de sociedad que emergía sobre la base de sus postulados.
Luego, a su regreso al país, fundó el Partido Comunista de Chile y cuatro años más tarde, en 1922, recibió una invitación para participar del Congreso de la Internacional Comunista en la URSS, pero carecía del dinero necesario para sobrellevar los gastos del viaje y la estadía hasta ese extremo del mundo. Los muy empobrecidos obreros del salitre, que eran su base y plataforma política primaria, no podían afrontar esos costos.
Se dirigió entonces a su amigo Vitecindo Reusser, dirigente de los trabajadores del cobre de la mina El Teniente, para solicitar su ayuda. Vitecindo accedió a respaldar su petición ante los trabajadores del cobre para financiar el viaje a la URSS de Recabarren, pero le impuso una condición personal para apoyarle: que a su regreso le contara personalmente, e independientemente de su discurso público como dirigente de partido, que tan bueno era el sistema comunista para los trabajadores, porque aunque él no era comunista, si el modelo era en la práctica tan bueno como se decía, tendría que replantear varias cuestiones.
Recabarren aceptó la condición y del viaje regresó un año después cumpliendo su promesa: lo triste era que las noticias que traía no eran buenas, pues el país de Lenin difería enormemente de la sociedad ideal de la que les habían hablado y de la que él a su vez actuaba como impulsor en Chile. Entre los muchos defectos, según Recabarren lo más crítico era que la falta de libertades de los propios obreros y campesinos era asfixiante.
Luis Emilio Recabarren estaba profundamente decepcionado y para él era evidente que en Chile su Partido Comunista estaba señalando un camino lesivo para los derechos de quienes pretendía representar, ofreciéndoles una sociedad ideal y un modelo de vida que en la práctica no era viable ni deseable.
Si Recabarren dijo algo sobre el futuro del movimiento o su participación en el mismo en esa conversación privada, eso no ha llegado a nosotros o se ha perdido en el camino.
Lo que si sabemos es que a partir de entonces el interés de Recabarren por la vida partidaria decayó, negándose incluso a ser candidato a cargos de representación popular por el Partido Comunista o a hacer campaña política en favor del mismo.
Luego, casi un año después de su regreso de Rusia, se suicida en circunstancias no aclaradas.
Fue convicción de Vitecindo Reusser, hasta el día de su muerte en 1962, que su amigo Luis Emilio Recabarren fue víctima de un asesinato político.
Con ojos actuales, el crimen político es una bestialidad sin nombre, pero en aquella época, en Chile, no eran poco comunes y los encargaban todos los sectores, con prescindencia de su ideología.
¿Por qué les hablo del asesinato de Recabarren?.
Porque en El Mercurio del 27 de abril de 2008 aparece un artículo del Prof. Dr. Victor Farías sobre una revelación que le hiciera el histórico Clotario Blest:
De Luis Emilio quiero contarle algo terrible y desconocido. Cuando vinieron a contarme que había muerto corrí hasta su casa y alcancé a ver su cadáver. Me dijeron que se había suicidado, pero en las murallas y muebles conté más de 20 huellas de bala. Hubo lucha. Como estaban las cosas, estoy seguro de que lo mataron los comunistas. Ningún suicida tiene tan mala puntería. Recabarren había vuelto desilusionado de la Unión Soviética”.
Quod erat demonstrandum.







Hermano muy interesante lo que puso y además la forma en que está redactado el texto.
Llegué hasta acá porque estaba escuchando Victor Jara y hay una canción dedicada a él, en verdad, nunca había oído su nombre en mi vida. Ahora, en un texto ya sé todo sobre Luis Emilio Recabarren. Gracias.
Saludos desde Argentina.
Muchísimas gracias por tus palabras.
Luis Emilio Recabarren ha sido un icono de la izquierda latinoamericana, conocido en todas las latitudes, no tanto por sus libros sino por su capacidad de convocatoria, y de organización, sin llegar al concepto de culto a la personalidad, la imagen presentada es como si fuese un superheroe.
Con las ideas expuestas en el relato de Victor Reuser, inicia el proceso de la desmitificación del estalinismo , al ver con sus propios ojos que lo mencionaban o era tan cierto, y que el modelo de sociedad de prometian , no era para la emancipación de los trabajadores, sino para crear un modulo colectivista y brutal a costa de los mismos.
Si se desencantó , fue por el choque entre lo real y lo pretendido. Y si fue que sus mismos compañeros comunistas lo asesinaron, para comunicar que fue un suicidio.la perdida es doble comunistas asesinando comunistas.Si el choque fue un choque cultural entre dos paises disimiles, no muestra que el bolchevismo no se ” tropicalizo”.Si fue por diferencias ideologicas entre los estalinistas, y los Troktsquistas, tambien es una doble pena, al no aceptarse y respetarse divesidad de las ideas. Si fue por choque de poder entre los mismos dirigentes comunistas, la lucha entre ellos era el inicio de un ” l”lupus” sectario. Puede cualquier persona hacer volar su imaginación y encontrará muchas teorías sobre su muerte.
pero creo que cada país y epoca tiene a sus heroes y antiheroes.
No me parece raro que Recabarren haya vuelto desilusionado de la URSS, ya que fue justo en la época de la burocratizacion y la instauración del PCUS como ente político superior, incluso mayor que el congreso de los soviets(o consejos obreros), a pesar de que en un principio la idea era concentrar el poder en ellos (“¡Todo el poder a los soviets!”).
Fue justo antes de ello, cuando el ejercito rojo y el partido comunista empezo a tener un caracter represivo y contrarrevolucionario. Un ejemplo de aquello son las rebeliones de Kronstadt y de Tambov, en las cuales se reivindicaron distintos derechos, como el de expresion por ejemplo, en el que el partido comunista cumplio un papel netamente de represión, en el que – como sucedió en Kronstadt- se utilizo al ejercito rojo para asesinar a grandes masas proletarias, acusándolos injustamente de ser reaccionarios, e inventando falacias (solo dignas de la degeneracion Stalinista) como por ejemplo de que se vendian al ejercito blanco, y cosas similares.
La verdad no ha sido el unico que se ha desilusionado de la URSS. Si es que los bolcheviques hubiesen sido un poco mas cuidadosos (cosa que igual era dificil, pues era la primera experiencia proletaria revolucionaria considerable) lo mas probable hubiese sido que el sistema sovietico hubiese dado mayores frutos y asi no habrian existido cosas como el zar rojo (Stalin).
Saludos!
carlos, buscando informacion sobre luis emilio recabarren, llegue sin querer a tu sitio, es la magia de la web, estoy escribiendo un libro o pretendo que llegue a esa categoria,y tu articulo me ayudo mucho, me gustaria tener correspondencia con tu persona, si no es mucho pedir, naci en la ex salitrera Pedro de Valdivia, y en mis memorias intento rescatar lo desconocido de las oficinas salitreras.
de no ser asi igual fue un placer dar con tu pagina, un abrazo.
Carlos Reusser Monsálvez: La primera lectura a tu blog, fue rastreando en la Red algo de LER, y no me impactó para nada, conociendo a la gente de la izquierda, se puede esperar cualquier cosa de ellos.
Lo que es triste y doloroso es la forma en que usan lla vida de las personas, el dolor ajeno y como manipulan. Algunos ven en ello un “arte”. Considero que eso es insultar el “arte” y a quienes desarrollan las artes.
No soy juez ni nada parecido, pero mi humilde opinión es que:
el izquiersmo y su ideología, ha llevado a aquellos que la siguen o practican a cometer crímenes que no tienen explicación racional, sólo a la luz de la dialéctica materialista pueden obtenerse explicaciones, las que son incompatibles con el humanismo cristiano.
Esta segunda vez vine a tu blog, porque guardaba en mis archivos este valioso aporte que haz hecho para la internet, y lo he usado, participando en el blog de Gonzalo Rojas en “El Mercurio”, para recordarles a los izquierdistas que en nuestro CHILE, no se empiezan con el General Schneider los asesinatos políticos, la lista es larga e implacablemente recorre nuestra historia..
Gracias por esta oportunidad de dejar un mensaje.
Que Dios te bendiga.
Reemplaza “izquierda” e “izquierdismo” por “derecha” y “derechismo”, y verás que el resultado es el mismo.
Buscando por la red he encontrado esto. Me parece totalmente cierto lo último que escribes. Diría que es, sin tener en cuenta la ideología, que se llega a un momento de fanatismo en el que “el fin justifica los medios”, pero cualquier medio, incluyendo el asesinato del amigo.
Una pregunta: ¿hay una película, algo así como “Cartas desde el salar” de LER? Ayer la recordaba con verdadero placer y por eso me he puesto a navegar buscando.
Un saludo.